¿Qué es el patrimonio cultural?

En el transcurso de nuestras investigaciones, y, con el fin de dar una mayor integridad a esta página web, hemos decidido que el concepto que más se adecúa a nuestro marco de estudio es el de patrimonio cultural aunque somos conscientes que el uso del concepto más usado tanto en la Ley estatal como en la Ley autonómica es el de patrimonio histórico. Consideramos que es más amplio y nos sentimos más identificados con este concepto debido a la multitud y diversidad de patrimonios que contemplamos en nuestra página

A la hora de elaborar este apartado han sido múltiples los interrogantes a los que nos hemos enfrentado  con el fin de acercarnos, en primer lugar, a los conceptos fundamentales y esenciales desde donde sentar las bases científicas a la par que rigurosas con las que vamos a trabajar en el mismo.

En este apartado hemos buscado, revisado, analizado, actualizado e interpretado cada uno de los interrogantes que a continuación desgranamos, partiendo de las aportaciones documentales y bibliográficas existentes sobre la temática que abordamos.

Para responder a la pregunta

¿Qué entendemos por el concepto de patrimonio cultural?

Abordar el concepto de patrimonio cultural nos invita, dependiendo de la fuente a la que nos acerquemos a emplear una conceptualización u otra.

Atendiendo en primer lugar a la obra de Mª Ángeles Querol, establece que el Patrimonio Cultural es el conjunto de bienes muebles, bienes inmuebles, bienes inmateriales que hemos heredado del pasado y que hemos decidido que merece la pena proteger como parte de nuestras señas de identidad social e histórica. esos “bienes” son el resultado de la obra humana. Por eso, para nombrarlos, utilizamos los adjetivos “cultural” o histórico”.

Conforme va desarrollando dicha definición, entiende:

      • Por “bienes”, los elementos emanados de la obra humana. Por eso, para nombrarlos, utilizamos los adjetivos “cultural” o “histórico”.
      • Por “muebles” aquellos que pueden ser trasladados, “inmuebles” aquellos que no pueden ser trasladados y que están ligados al suelo y viven en él e “inmateriales” como frágiles e invisibles. (meter una silueta de una iglesia o una torre) (meter el gancho de los pineros y unas gotas de agua o un refajo de jotas)
      • Por “que hemos heredado del pasado”, en referencia a los objetos o bienes materiales que están fuera de la circulación comercial o no se fabrican.
      • Por “hemos decidido que merece la pena proteger”, alude al hecho de que no todo lo que nos rodea, por bello o antiguo que pueda parecernos, es automáticamente Patrimonio Cultural, sino que estos bienes se convierten en tal patrimonio gracias a la voluntad social, a un verdadero acto de amor procedente de una institución, de un gobierno, de una asociación o de una persona, hacia un objeto o conjunto de objetos, hacia un edificio o un pueblo, hacia una tradición; nos gusta, nos hace sentir orgulloso cultural e histórico, nos diferencia, nos define o contribuye a ello, nos enriquece, nos procura felicidad.
      • Por último “como parte de nuestras señas de identidad social e histórica”, refiere este elemento de la definición como bastante discutible en un mundo pretendidamente global.

Por otra parte, la definición que se establece en la web del IAPH (Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, determina que el concepto de Patrimonio Cultural es subjetivo y dinámico, no depende de los objetos o bienes sino de los valores que la sociedad en general les atribuyen en cada momento de la historia y que determinan qué bienes son los que hay que proteger y conservar para la posteridad.

La visión restringida, singular, antigua, monumental y artística del patrimonio del siglo XIX será superada durante el siglo XX con la incorporación del concepto de valor cultural.

Hoy son varios los documentos internacionales que consolidan una visión amplia y plural del patrimonio cultural, que valoran todas aquellas entidades materiales e inmateriales significativas y testimoniales de las distintas culturas, sin establecer límites temporales ni artísticos, considerando así las entidades de carácter tradicional, industrial, inmaterial, contemporáneo, subacuático o los paisajes culturales como garantes de un importante valor patrimonial.

Volviendo sobre la obra de Querol debemos de añadir la importancia de los bienes inmateriales como bienes escurridizos, frágiles e invisibles y que tienen que ver con canciones, bailes, sistemas de comunicación, modos de hacer, técnicas rituales o fiestas.

Asimismo, aunque, el grueso de esta web ahonde de forma transversal todos y cada uno de los elementos tanto naturales como culturales y patrimoniales de nuestra sierra, estará dedicado a una nueva forma de plantear la divulgación, el conocimiento y la gestión de nuestros recursos, siempre de una forma sostenible.

Para concluir, podemos, por tanto, decir que la justificación y el hecho de definir y acogernos al concepto de Patrimonio Cultural viene derivado del hecho en que la cultura, por su parte, es un término de significado complejo que reúne todas las manifestaciones o producciones creativas del ser humano, tanto las de ayer como las de hoy, tanto las más bellas, artísticas y valoradas, como las más básicas.

BIBLIOGRAFÍA
Querol,  María Ángeles (2010): Manual de Gestión del Patrimonio Cultura. Madrid: Ediciones Akal. 2010.

ENLACES DE INTERÉS:
Información extraída en referencia al concepto de patrimonio cultural definido por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico de Andalucía. Enlace web:  https://www.iaph.es/web/canales/patrimonio-cultural/index.html

EXTRAÍDO DE
El presente texto forma parte del Capítulo 2. Fundamentación Teórica, Metodología y estado de la cuestión del conocimiento sobre el patrimonio cultural en la Sierra de Segura del TFM titulado “La gestión del patrimonio cultural en la comarca de la Sierra de Segura: pasado, presente y futuro” (2019) de Javier Tenedor Tenedor págs. 21-24.

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